8.12.2006

El soldado





Había perdido en la guerra brazos y piernas. Y allí estaba, colocado dentro de una bolsa con sólo la cabeza fuera. Los del hospital para veteranos le compadecían, mientras él, en su bolsa, pendía del techo y oscilaba como un péndulo medidor de tragedias. Pidió que lo declarasen muerto y su familia recibió, un mal día, el telegrama del Army: "Sargento James Tracy, Viet-Nam. Murió en combate".

El padre lloró amargamente y pensó para sí: "Hubiera yo preferido parirlo sin brazos ni piernas; así jamás habría tenido que ir a un campo de batalla".


Marcio Veloz Maggiolo

1 comentario:

Grasita dijo...

si la vida de un soldadito es asi de cruda, me imagino la vida de un soldadito de plomo, eso si que debe ser terrible... pelean en guerras tan idiotas y salen tan lastimados... aunque sus generales se llenan de medallas...asi es la vida


no quiero ni pensar en que nosotros los "humanos" a veces nos involucramos en ese tipo de cosas... realmente me da verguenza


prefiero jugar a los soldaditos e imaginar que todo lo que ocurre es solo un juego de niños, prefiero cortarle las piernas a mis soldaditos a que un hombre muera luchando por el interes de unos pocos


saluditos mancos !!!!