8.10.2007

Son de nadie


Estaban a orilla de carretera. Me hacía detener el carro cada tanto para apropiárselas todas y cada una. Ella mi sempiterna alcahueta, yo su cómplice en el delito de expropiación de flores de terceros. ¿A que son divinas las abuelas?

3 comentarios:

halfmat dijo...

ohh, que bonitoo :P

El Cazador de Momentos dijo...

Hermosa fotografía. Las tierras altas dan tantas posibilidades...

Agua dijo...

sobre abuelas alcahuetas tengo muucha experiencia...

visita pendiente a Salcedo!